EL EMPLEO DE LA SIMULACIÓN DENTRO DE LA FORMACIÓN OFRECE SEGURIDAD Y RENTABILIDAD PORQUE POSIBILITA ENTRENAR EN ENTORNOS SEGUROS Y FIABLES ADEMÁS DE AHORRAR LOS COSTES QUE OCASIONAN LAS PRUEBAS DESARROLLADAS CONVENCIONALMENTE.
La simulación ha adquirido en la actualidad un papel de gran importancia para la actividad industrial en todos los sectores. Se desarrollan simuladores de procesos industriales, inversiones de capital, operaciones quirúrgicas, misiones espaciales y un largo etcétera. Cada vez más compañías de todos los sectores utilizan la simulación para llevar a cabo su actividad ya que permiten conocer de antemano el resultado de una práctica o sistema antes de ponerlo en funcionamiento.
El desarrollo de herramientas específicas de aprendizaje mediante la utilización de las últimas tecnologías, y a su vez el avance en materia de diseño de metodologías de evaluación, análisis y validación de interfaces de usuario, han supuesto un gran progreso en el control de riesgo y reducción de los accidentes. A su vez, permiten la investigación en diferentes campos del comportamiento humano en situaciones adversas.
Utilizando simuladores con fines formativos se obtiene mayor rendimiento y una notable reducción del riesgo de accidentes haciendo del trabajo una actividad mucho más segura y efectiva. Además, existen infinidad de situaciones que serían demasiado costosas o imposibles de entrenar sin el uso de la simulación. Las posibilidades de personalización de los ejercicios a las necesidades de formación de cada persona la hacen muy efectiva. El alumno puede repetir los ejercicios hasta que la asimilación de los conceptos se haya completado.

Estamos en constante movimiento, personas, mercancías, por el campo, por las ciudades, de un país a otro, de un continente a otro. Cada día somos más rápidos. Empujados por el creciente ritmo de vida, economía, o mil diversas razones, el número de los desplazamientos a lo largo de un año es innumerable, y sigue creciendo.

Así como nadie concibe la formación de un piloto de avión sin entrenamiento en simuladores, es muy probable que a partir de ahora pensemos que otros conductores también necesiten ensayar con simuladores para ofrecer mayor seguridad en carretera, vías férreas, construcción, etc.

Actualmente muchas empresas no se plantean implantar un simulador dentro de su proceso de formación. Por los altos costes que hasta ahora suponía adquirir un simulador con toda la razón piensan que suponen una inversión inabordable para su empresa y siguen funcionando con los planes de formación existentes.

En Lander hacemos que lo complicado parezca sencillo y rápido. Aunque el proceso de implantación de un simulador pasa por numerosas fases, estamos organizados de forma que todo el proceso esté optimizado al máximo. La relación que mantenemos con nuestros clientes es fundamental.